En lugar de asignar una medida fija a cada cultivo, esta guía propone un método de decisión en seis criterios. Cada vivero conoce su desarrollo radicular, su sustrato y su manejo; el objetivo aquí es ordenar la decisión de compra.
Recorre los criterios en orden; el más restrictivo suele definir la medida final.
El catálogo tiene dos familias. Las rectangulares (15×25 y 20×30 cm) priorizan altura y densidad por superficie. Las cuadradas (25×25, 30×30, 40×40 y 50×50 cm) priorizan anchura y volumen.
Cuando se prioriza profundidad de sustrato, el formato rectangular suele ser la primera referencia; cuando se prioriza anchura y un cepellón menos alargado, puede revisarse el cuadrado. Puede utilizarse según el desarrollo radicular y el manejo del vivero.
Una lectura comparativa de las seis medidas de vivero, sin asignar especies ni volúmenes:
| Medida | Formato | Volumen relativo | Piezas por kg | Manejo |
|---|---|---|---|---|
| 15×25 cm | Rectangular | Mínimo | Máximo | Manual y ágil |
| 20×30 cm | Rectangular | Bajo | Alto | Manual |
| 25×25 cm | Cuadrado | Medio | Medio | Base más amplia |
| 30×30 cm | Cuadrado | Medio-alto | Medio-bajo | Planificar manejo según peso de llenado |
| 40×40 cm | Cuadrado | Alto | Bajo | Planificar asistencia según peso de llenado |
| 50×50 cm | Cuadrado | Máximo | Mínimo | Planificar asistencia según peso de llenado |
Estos son errores de planeación que conviene evitar:
Una vez definida la medida, queda decidir el calibre entre 400 y 500 y convertir las piezas necesarias a kilogramos.
El mínimo general es de 100 kg. De 100 a 300 kg la compra se cierra en el sitio; desde 325 kg se atiende por cotización.